EL MAR DE LA ESPERANZA
Revuelto entre el lodo y el estiercol un domador de fieras se detiene: archivas papeles, grapas facturas y esconde la tijera que le ha servido para confeccionar trajes. Un ejercicio similar, le ha tocado en varias ocasiones, por eso no se inmuta; el olor que olfatea le resulta familiar, y el correr del tiempo sólo le da garantía del enigma que esto encierra.
Transparentados tras el papeleo, resulta inverosimil tantas coincidencias; hay pan , pero perdido en su origen se le hace difícil hallar el chocolate.Se le olvidó , que puede llegar a destruir al soñador ,pero jamás podrá eliminar los sueños.
Ahora resulta que los genes que le legaron sus antepasados, no incluye trasmitir la suya a las generaciones por venir.
Osiris.


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